
Si la ensenada de Llodero y la charca y alrededores de Zeluán mantienen su importancia como espacio natural, incluso en un área tan modificada y humanizada como la ria de Avilés, es debido a las aves, fundamentalmente a las especies migratorias que mantienen la ensenada y la charca como un espacio vital en sus desplazamientos pre y post nupciales, es decir durante el paso de las migradoras en primavera hacia sus áreas de cria en el norte de Europa, y tras el verano en su vuelta al Sur hacia lugares más cálidos una vez finalizada la reproducción.
También es importante como espacio habitual para muchos individuos de especies que o bién son sedentarias,es decir, viven todo el año entre nosotros, o bién son invernantes y pasan parte o la totalidad de la época fría en la ria.
Las aves se desplazan preferentemente siguiendo movimientos de dispersión juvenil, en busca de nuevas áreas de colonización con condiciones faborables y menos competencia, o siguiendo rutas de migración en busca de condiciones adecuadas de cría y alimentación generalmente determinadas por la bonanza del clima y la abundancia de recursos alimenticios.
Las que recalan en la ría de Avilés, suelen hacerlo o bién como individuos que llegan a pasar determinadas temporadas aprovechando los recursos de la zona y el clima templado, o bién como escalas que forman parte de un viaje generalmente muy largo en el cual van en busca de zonas de cría o vuelven a esos lugares.
Aquellas aves que pasan largas temporadas en invierno se denominan invernantes, y proceden por lo general de poblaciones del Norte de Europa que aprovechan un clima mucho mas benigno en las costas cantábricas. No suelen ser contingentes muy grandes, sino partes de la población mayor que no continúan viaje hacia otras zonas mas al sur.
También hay individuos veraneantes que pasan los meses de principios del verano en nuestras costas. Muchos de estos pueden ser inmaduros o subadultos que aún no han comenzado a reproducirse y no realizan el viaje a las zonas de cría.
En cuanto a aquellas especies que utilizan la ría como lugar de descanso y avituallamiento suelen ser aves cuya ruta migratoria va bordeando las costas de Europa de Sur a Norte en primavera durante el paso llamado prenupcial y en dirección opuesta durante el otoño en el postnupcial.

LAS MIGRACIONES
La razón por la que las aves separan las áreas de cria de las de invernada, arriesgándose a enormes desplazamientos en los que sortean toda clase de peligros y en los que los riesgos son muy altos, tienen varias posibles explicaciones no necesariamente excluyentes entre si.
Así se supone que las aves siguen las rutas que se establecieron tras las útimas glaciaciones, hace al menos 15.000 años, cuando las aves seguramente siguieron el retroceso de los hielos mant
eniendo las pautas de conducta que las acercaban a las áreas de tundra durante el verano para criar. A medida que la tundra se veía desplazada hacia el norte cone el retroceso de los hielos, las aves también fueron aumentando la distancia de sus desplazamientos entre las zonas de invernada y las de reproducción.
Evidentemente las zonas circumpolares han de tener ventajas durante la época estival que compense el enorme desgaste energético y la inversión de tiempo y riesgos que supone la migración. Estas ventajas se relacionan probablemente con tres aspectos. Son en general zonas con una sobre abundancia de alimentos durante el breve lapso de tiempo del verano ártico pués las zonas encharcadas, en la tundra, o en la costa, se llenas de artrópodos que cumplen sus ciclos vitales en ese tiempo.
Son así mismo zonas donde los depredadores son proporcionalmente escasos pués aunque tengan gran cantidad de presas en verano, su factor limitante es el invierno cuando la escasez de alimentos es máxima.
Y por último son también áreas que durante el verano tienen gran cantidad de espacio disponible para la cría, pues en general los lugares favorables son abundantes, la competencia menor e incluso la presión humana es poco significativa.
Por otra parte las aves se encuentran con la ventaja adicional de aprovechar la época de clima favorable también en sus áreas de invernada, o al menos de un clima mucho más benigno que los rigores de las zonas circumpolares.
Las diferencias climáticas y de recursos , modifican también el comportamiento de las aves durante el propio proceso migratorio, de tal forma que durante el paso prenupcial , es decir, durante los pasos de abril y mayo, se muestran mucho mas activas en la búsqueda de comida, mas intranquilas, atareadas en aprovechar el tiempo, escaso, que dedican a descansar u alimentarse pues necesitan realizar pocas paradas y poder así aprovechar el corto verano del norte y centro de Europa.
Durante los pasos otoñales, en cambio, es menor el número de individuos que diariamente recalan en las zonas de alimentación haciéndose el recorrido a los cuarteles de invierno, de una forma mas escalonada y tranquila, desde finales de agosto hasta el mes de noviembre.
Las rutas mas habituales que siguen las aves que pasan por la costa cantábrica y por la ría de Avilés en particular, comprenden movimientos migratorios de aves que proceden de la Europa templada y se van a dispersar por Africa occidental, o que ni siquiera llegan a Africa y aunque pasan el invierno en áreas más meridionales no abandonan la zona templada. Especies como la aguja colinegra sigue el primer recorrido y otras como el archibebe común o la gabiota reidora, siguen el segundo y pueden por ello invernar aquí.
También hay un grupo numeroso de especies que proceden de áreas de nidificación muy al norte, en la taiga o en la tundra euroasiática y que pueden migrar a zonas tropicales o bien a áreas mas templadas al sur de su lugar de nidificación, es el caso de varias especies de patos como los porrones o el negrón común y algunas limícolas como el correlimos tridáctilo o el chorlito dorado.
Otro tipo de movimientos se produce cuando las condiciones meteorológicas son muy adversas, con olas de frio. En estos casos se producen las llamadas fugas de tempero, en las que aves ya asentadas en territorios mas norteños se desplazan empujadas por el mal tiempo hacia estas latitudes. Es un fenómeno temporal peros que suele afectar a un número considerable de aves y a menudo hace llegar especies poco habituales. El mas común de estos movimientos lo protagoniza el avefría que aumenta espectacularmente su presencia en estas ocasiones.
Las distintas riías y estuarios del Catábrico representan puntos de descanso y alimentación imprescindibles para muchas aves durante los pasos migratorios.
Algunas de ellas como la ría de Guernica o Urbadai, la ría y las marismas de Santoña, las rías de Villaviciosa o la del Eo, O Barqueiro, Ortigueira, etc. se mantienen en condiciones bastante naturales ya acogen contingentes de aves de enorme importancia, tanto en número de individuos como en especies presentes.
Otras, como la rías de Hondarribia, Bilbao, Santander, Aboño o Avilés, han sufrido una degradación por la acción humana que, en mayor o menor medida, ha modificado sus condiciones naturales y ya no ofrecen las condiciones adecuadas ni a todas las especies, ni a la cantidad de indivíduos que debieron acoger.
En Avilés, la alteración ha sido de enorme calado y se mantiene en la actualidad, pero algunas pequeñas áreas conservan su importancia y unas condiciones mínimas para el descanso y alimentación de ciertas especies que continúan año tras año fieles a los puntos donde detenerse en su viaje.
En el caso de la ensenada de Llodero y la charca de Zeluán, prácticamente las últimas representaciones de lo que fueron una de las marismas y complejo estuarino mas importante de la Cornisa Cantábrica.
AVES
Numerosos grupos de aves tienen en la ria de Avilés y su entorno, un ambiente aún propicio para su descanso y alimentación, pero son aquellos grupos vinculados de forma mas directa con el ambiente marino o estuarino las que serán comentadas dado su interés, variedad y número.
En la recogida de esta información es de destacar la continua y desinteresada labor durante muchos años de varios ornitólogos agrupados en colectivos como Mavea, la Coordinadora Ornitolóxica d'Asturies, o a título individual como César Alvarez Laó, Luis Marino Arce, Fernando Alvarez-Balbuena, los hermanos Alvarez Usátegui, Alfredo Noval, Manuel Quintana Becerra, Manuel A. Fernández Pajuelo, etc.
GAVIOTAS
Las especies de aves que podemos encontrar en la ría de Avilés durante todo el año, no son muchas, pero a cambio, algunas destacan en cuanto a número de individuos.
Las principales son dos especies de gaviota, la gaviota patiamarilla y la gaviota sombria, a las que podríamos añadir otras especies que están presentes practicamente todo el año aunque su número sea menor a finales de primavera, como la gaviota reidora.

La gaviota patiamarilla es una gaviota de mediana a grande de color blanco y gris con los extremos del ala negros en los adultos y con coloración parda con rayado en los juveniles. El pico en los adultos es amarillo con una mancha subterminal roja en la mandíbula inferior y las patas de color amarillo brillante.
Es muy abundante todo el año, especialmente en invierno cuando se agrupan varios mieles de individuos en la ria y alrededores. Su expansión ha sido constante en los últimos años gracias a su carácter oportunista que le ha permitido alimentarse practicamente de cualquier materia orgánica. A esto podemos añadir su capacidad para reproducirse en las ciu
dades, en tejados y azoteas, además de en acantilados e islotes cercanos como la Isla la Deva en Castrillón.

La gaviota sombría aparece en menor número, pero también resulta habitual, especialmente en invierno y en los pasos migratorios. Es una gaviota muy semejante a la patiamarilla, con la cual se hibrida y tiene descendientes fértiles, lo que parece abonar ambos tipos de gaviota como una única especie.
Las diferencias entre ambas se basan sobre todo en la coloración, mas oscura en la sombría, de las partes grises de las alas y manto.

La gaviota reidora es común todo el año, pero al no tener colonias de cría en el norte peninsular, el número de indivíduos es mucho menor a finales de primavera y principios de verano cuando los adultos están en plena reproducción.
Es una gaviota mas pequeña que las anteriores, con el pico y las patas de color rojo, y que durante la época reproductora presenta la cabeza de color chocolate oscuro. El resto del añola mantiene de color blanco con algunas zonas ligeramente oscurecidas.
Más especies de gaviotas son habituales en la ria y en sus alrededores, per en un numero de indivíduos mucho menor, y habitualmente solo durante los pasos migratorios presentes sólo durante los pasos migratorios o en invierno, aunque pueden aparecer individuos veraneantes, principalmente juveniles.
Es el caso de la gaviota cana, la gaviota argéntea, la gaviota cabecinegra, la gaviota enana o el mas escaso, gaviota atlántico, que destaca por su tamaño.
Otras especies son visitantes esporádicas o excepcionales, siendo normalmente ejemplares procedentes de poblaciones muy alejadas, circumpolares, mediterráneas o americanas y cuyo avistamiento en Asturias y en concreto en la ria de Avilés es casi un hecho excepcional.
GARZAS



Especialmente durante la época invernal hay un destacado contingente de diferentes especies de garzas que utiliza la ría y los rios que desembocan en ella, así como los cercanos embalses de Trasona y La Granda, como área de alimentación y descanso, pudiendo observarse contingentes importantes de al menos dos de ellas, la garza real y la garcilla común.
La garza real, es una especie de gran tamaño, inconfundible por su coloración gris en el dorso y blanca en la cabeza y pecho. Una franja negra que continua en un penacho le recorre la cabeza por encima de los ojos. El pico amarillo anaranjado, largo y fuerte indica a las claras su alimentacion a base de peces que captura quedándose inmóvil y arponeándolos a su paso.
Es cada vez mas frecuente e incluso abundante durante el invierno casi en cualquier medio acuático continental de Asturias. Por su parte, la garceta común , es considerablemente mas pequeña, completamente blanca si exceptuamos el pico y las patas negras así como los pies amarillos. Presenta un penacho de plumas en la nuca no siempre apreciable. Tambien captura peces pero lo hace persiguiéndolos a la carrera por aguas poco profundas.
Existen citas de otras especies de garzas de presencia esporádica en la ría o en su entorno, como la garcilla buyera, la garcilla cangrejera la garceta grande, o el avetorillo.PATOS Y OTROS
Los patos no son habituales en la ría de Avilés. Probablemente la humanización e industrialización de las márgenes, y la falta de fuentes adecuadas de alimentación y lugares de refugio son la causa de esta ausencia.
Si es habitual su presencia en la charca de Zeluán donde han llegado a criar con éxito los ánades reales, que también pueden avistarse en la ria, y especies como la gallineta o en los embalses cercanos y en los rios que fluyen hacia el estuario.
En la ria aparecen algunas veces patos de ámbito marino como el éider o el aún mas negrón especulado, que aprovechan la seguridad del estuario para el descanso en sus desplazamientos migratorios e incluso la invernada.
Otras especies que aparecen en el estuario de Avilés o en la charca y aledaños, son mucho mas esporádicas e incluyen serretas, cisnes, y otros patos como porrones, ámades silbones, rabudos, cucharas, cecetas, etc.
LIMÍCOLAS
CARACTERÍSTICAS GENERALES
Al grupo de las limícolas pertenece la mayor parte de las aves que utilizan Llodero y Zeluán como lugar de descanso durante los pasos migratorios y varias de las que invernan aquí.
Pertenecen los limícolas al orden Caradrifomes, un nombre que viene a significar "con forma de chorlito" y que no solo incluye a los limícolas, sino también a las gaviotas, charranes, alcas, frailecillos, etc. siendo casi todas aves de costa.
Son un grupo caracterizado por su tipo de alimentación, obtenida principalmente de ambientes sedimetarios de cantos, fangos y arenas, a la que acceden de formas muy diversas y especializadas.
Esta especialización en la obtención del alimento, ha favorecido una gran diversidad de especies, algunas de las cuales están morfológicamente muy diferenciadas para el mejor aprovechamiento de un nicho ecológico determinado.
Son característicos los picos y las patas largos en aquellos limícolas que se han especializado en aguas de cierta profundidad, mientras que otros han desarrollado picos mas gruesos para abrir conchas de moluscos, o bien tienen picos y patas mas cortos si se alimentan en las orillas o sólo en los períodos en los que el sedimento está a descubierto,etc.
La relación de la forma de alimentación y el pico parece corresponder también con una estrategia de alimentación en la que el uso de la vista es posible en las aguas muy someras o terrenos emergidos, mientras que la captura de pequeños animales en fangosos o bajo agua requiere el uso del tacto como sentido principal, es decir, el alargamiento del pico se asocia directamente a un cambio de un tipo de caza visual a un tipo de caza táctil.(Barbosa Alcon,1994). El tamaño de las patas y la longitud del pico determinan la profundidad de la lámina de agua a la que se alimentan las distintas especies.
Por ello podermos dividir en cuatro grupos a los limícolas:
a) los que se alimentan mayoritariamente en terrenos secos o húmedos, con una mínima lámina de agua como los chortilejos y chorlitos.
b) los que se alimentan a menudo en aguas someras como es el caso del correlimos tridáctilo, del correlimos común, del ostrero. la aguja colinegra, el zarapito real, el combatiente o el archibebe común.
c) aquellos que se alimentan preferentemente en aguas profundas como la cigüeña, la aguja colipinta o la agachadiza común.
d) y el de los que se alimentan en aguas muy profundas como la avoceta.
Esta morfología y su relación con la búsqueda del alimento, explica las diferentes preferencias en el uso de la superficie de la ensenada, asi como la utilización de la charca por parte de las diferentes especies de aves.
Así es común observar a los ostreros en la zona de pedreros, hurgando entre las piedras con su pico fuerte aprovechando los animales con caparazón, también en esa zona a los vuelvepiedras haciendo honor a su nombre, a los zarapitos y agujas, de patas y pico largos seguir buscando alimento aunque suba la marea en las zonas de aguas someras, a los archibebes y andarrios recorrer los bordes del agua y a los chortilejos y chorlitos recorrer las orillas con pasos rápidos y cortos alejándose y volviendo al límite del agua al ritmo de las olas.
Y a la charca acuden en mayor proporción lols combatientes, andarrios chicos, la agachadiza chica, y muchos correlimos y arhibebes. Son muy numerosas las especies de limícolas que se pueden observar en el estuario de Avilés y sus alrededores pero no todas son habituales ni aparecen en las mismas cantidades.
ESPECIES ABUNDANTES
Son especies que se presentan anualmente y además con un número alto de individuos, por encima de las cien aves. Es el caso del chorlito gris, el chortilejo grande, la aguja colipinta, el archibebe común o el correlimos común.
ESPECIES COMUNES



Se consideran especies comunes en el paso migratorio anual, aquellos que son observadas anualmente y en contigentes relativamente abundantes, es decir con presencia anual de mas de diez citas.
En este grupo están los zarapitos real y trinador, el ostrero, los correlimos gordo, menudo, tridáctilo y zarapitín, los archibebes claro y oscuro, los andarrios grande, bastardo y chico, el chorlito dorado, cigüeña, avoceta, avefría, vuelvepiedras, combatiente, agachadiza común, aguja colinegra y los chortilejos patinegro y chico.
ESPECIES RARAS O ESPORÁDICAS

Son especies que ha sido citadas de forma ocasional y cuya presencia no es ni regular ni esperada. Entre otras encontramos al alcaraván, a los archibebes patigualdo chico y fino, a la agachadiza chica, los farolopos picogrueso y de Wilson, al andarrios maculado y a los correlimos de Temminck, oscuro, pectoral y falcinelo.
Algunas de las especies son observables de forma habitual en el estuario, al menos en las épocas de migración. Al ostrero, es posible observarlo a lo largo de todo el año, pero aunque se cita la cría en occidente de Asturias, su número es muy bajo. Se trata de un limícola grande y corpulento que destaca por su plumaje blanco por debajo y negro por encima, en contraste con un pico anaranjado de gran tamaño y patas rosadas. También en escado número y mas frecuentemente en las zonas rocosas de la bocana de la ría o en la escollera, puede observarse durante todo el año la presencia de individuos de vuelvepiedras común aunque los números varían enormemente de unas épocas del año a otras. Aparece a menudo en solitario, pero en migración suelen formarse pequeños grupos.
Los zarapitos son los limícolas de mayor tamaño y mas facilmente reconocibles de los presentes en la ría. Hay dos especies el zarapito real y el trinador. Ambas pueden distinguirse con facilidad por su pico largo y curvado hacia abajo, así como por su tamaño. Suelen aprovechar sus características para continuar con la búsqueda de alimentos aún cuando el agua ya alcance cierta profundidad lo que les permite alargar el tiempo de alimentaciín y explotar mejor el espacio disponible.
De un tamaño también bastante grande pero con el pico recto son la agujas, siendo la aguja colipinta bastante abundante en los pasos. Habitualmente se la encuentra mezclada con zarapitos, archibebes o con la aguja colinegra.
Otras limícolas medianas abundantes en los pasos son archibebes (el común es fácilmente reconocible por sus largas patas rojas), combatientes, andarríos y entre los de pequeño tamaño los chorlitos, chortilejos o correlimos.
Durante los temporales o en las olas de frío invernales es frecuente la aparición de especies procedentes de áreas de invernada mas al norte, entre las que probablemente la mas conocida sea la avefría, la cual aparece en grandes bandadas en esas llamadas "fugas de tempero".
CORMORANES
En la época otoñal e invernal, junto a los cientos de gaviotas que ocupan la ría, la aves mas habituales del estuario son los cormoranes grandes , maveas o cuervos marinos.
Son aves de gran tamaño, negras los adultos y de un color tostado los juveniles y con un pico largo terminado en gancho con el que atrapan los peces que capturan buceando.
En Asturias y también en Avilés, encontramos dos de las subespecies de cormorán grande, subespecie típica y mas abundante, y Phalacrocorax carbo sienensis que presenta grandes manchas de color blanco en la garganta, rostro y nuca.
También de forma esporádica, pues no es frecuente en aguas interiores, podemos encontrarnos la otra especie de cormorán presente en Asturias, el cormorán moñudo de mucho menor tamaño, coloración negra y característico moño en época reporductora.
CHARRANES Y OTRAS AVES MARINAS
El grupo de los charranes o golondrinas de mar, también llamados garruchines, es solo frecuente en épocas migratorias, especialmente en el paso otoñal, cuando los bandos entran en el estuario en gran número, distinguiéndose facilmente por su forma de vuelo, pausado en apariencia, cerniéndose sobre el agua para lanzarse en picado a la captura de peces.
Varias especies se han citado en Avilés, siendo las mas abundantes y frecuentes el charrán común y sobre todo el charrán patinegro que es el mas numeroso y llega incluso a invernar.
Mucho menos habituales son el charrán ártico, que recala ocasionalmente en el largo viaje que dos veces al año lleva de Ártico a Antártico y viceversa, las pagazas piconegra y piquiroja, el charrán rosado o el charrancito. A veces aparecen en paso pequeños bandos de una especie parecida a los charranes como es el fumarel común.
Otras aves marinas de presencia esporádica en el estuario pueden ser el fumarel cariblanco, el somormujo cuellirojo, el somormujo lavanco, el alca común, el frailecillo o el arao.
RAPACES
Las aves rapaces no son especies de presencia permanente en la ría o charca, pero alguna de ellas tiene una gran importancia en la dinámica ecológica de la misma.
El cernícalo común que ocupa como nidificante los acantilados que rodean al faro de Nieva, actua depredando sobre animales de pequeño tamaño. El halcón peregrino, anida en los acantilados cercanos con varias parejas entre el faro Peñas y la isla de Deva, es el principal predador de las aves del estuario, y aprovechan especialmente la época de migraciones para cazar en Zeluán y Llodero.
De forma puntual han sido avistadas también águilas pescadoras.
OTRAS ESPECIES DE INTERES

En los alrededores de la ría de Avilés, y concretamente en las cercanías del Monumento Natural de la ensenada de Llodero y charca de Zeluán, aparecen muchas mas aves cuya presencia es notoria y en algunos casos muy interesante.
Tal es el caso de la presencia habitual de rapaces nocturnas como lechuzas comunes y campestres, cárabos y algún mochuelo.
También hay córvidos como urraca, cuervos o cornejas. En invierno pueden observarse ejemplares de martín pescador tanto en la charca de Zeluan como en la ensenada de Llodero o ne el canal del rio Vioño.
Y son frecuentes pequeños pájaros como las lavanderas blancas, carboneros y sobre todo buitrones, uno de los pájaros mas pequeños de Europa y que habita en las cercanías de carrizales y marismas,como en los alrededores de Zeluán o en los márgenes por ejemplo de río Raices.
(Las perlas naturales de la ría de Avilés)
Autores.- Alberto López Fernández
Bernardo de León Suárez
Juan Eugenio Ramos López