EL ESPARTAL-ARNAO (GR. E-9)

Recomendaciones Básicas
El recorrido tiene 4,8 km de longitud, y desde Arnao continua la senda costera sin interrupción hasta la desembocadura del Nalón, ya en terreno de Soto del Barco. El trayecto podemos realizarlo a pie y en bicicleta. El tramo de ascenso a Pinos Altos nos obligaría a bajar de la misma. Podemos abandonar la senda y por el túnel de Arnao, llegar hasta el castillete de la mina por carretera asfaltada. El único peligro es el tráfico pesado y de numerosos vehículos.
Declarado como monumento natural, se localiza en el extremo este del concejo de Castrillón, entre la ría de Avilés y la Peñona, el conjunto dunar de El Espartal tiene una longitud total de 3 Km, con acceso desde San Juan de Nieva y desde el pueblo de Salinas. Este sistema dunar castigado por las actividades industriales y portuarias de la ría de Avilés, está regenerado en la actualidad, es el más extenso de Asturias y conserva una gran diversidad de plantas como el barrón, que fija las dunas; la soldanela, el nardo marino o el cardo de mar. Hacia el interior las dunas dejan paso a densos matorrales de toxos y zarzas y a conjuntos arbustivoscomo el madroño, el laurel y el aligustre.

La recuperación llevada a cabo en los últimos años de este sistema dunar ha mejorado el acceso al mismo a través de pasarelas, una pista cicloturista realizada a ambos lados de la carretera entre Salinas y el puerto de Avilés que divide el conjunto dunar y un área recreativa: El Pinar, a la entrada de la localidad Castrillonense de Salinas.

Es la misma pista cicloturista el tramo de Senda Costera que arranca de las proximidades de San Juan de Nieva, ya tragada por el puerto de Avilés y corre hasta Arnao durante 4,8 kilómetros.
La playa de Salinas, una de las más conocidas y grandes de Asturias (con El Espartal es de casi 3 kilómetros) es un punto de atracción de bañistas y veraneantes durante el período veraniego, además de los aficionados al surf que, se aprovechan de sus magníficas condiciones para este deporte. Abierta, batida por las olas y el viento, es una excelente y semiurbana playa. Esta localidad creció al amparo de la inmediata factoría de Zinc a caballo de los siglos XIX y XX, y los acaudalados dueños y la élite dirigente se instaló en este lugar con mansiones, palacetes y chalés, de diverso porte y estilo, desde el modernismo hasta el estilo centroeuropeo. Más tarde la década de 1970, el desarrollismo cambió este lugar, atrayendo a la clase media al abrigo de la riqueza insdustrial de la comarca.

En Salinas nos asomamos al mar en el Club Naútico y disfrutamos del nuevo paseo, prolongado en junio del 2000 tras una galerna que causó serios daños al mismo. Paralelos a la playa, superamos el Club y ascendemos hasta Pinos Altos por donde se encuentra el área recreativa. Desde este lugar nos asomamos a La Peñona, donde se encuentra el museo mas original de España: el Museo de las Anclas.
Fue inaugurado el 30 de septiembre del año 1993 gracias a la Cofradía de la Buena Mesa de la Mar, en este paraje natural. Lleva el nombre de Philippe Cousteau, hijo del mítico Jacques Cousteau. Ubicado al aire libre, se exponen vistosos soportes-escultura donde las anclas ganan importancia visual. Las continuas donaciones de los diferentes puertos españoles y extranjeros acreditan cada día su valor: anclas históricas como la del galeón Nuestra Señora de Atocha (1622) pasando por donaciones de puertos y ayuntamientos de varios paises. Al final del museo se llega a un puente colgante donde se encuentran los miradores del Templo de los Océanos, con la cabeza de Philippe Cousteau como un Neptuno en la roca.
A la izquierda está la pequeña ensenada de El Cuernu, que cuenta con menos de 100 metros, de longitud pero aprovechables para el baño, la pesca deportiva e incluso el buceo. Entre los pinares se encuentra el yacimiento asturiense de Pinos Altos, uno de los escasos yacimientos epipaleolíticos al aire libre de nuestra región (VII-VI milenio). El momento cultural asturiense, tan numeroso en las cuevas llaniscas y sus vecinas de Cantabria, pierde fuerza a medida que avanza hacia el oeste. La falta del sustrato calizo hace que los yacimientos escaseen, aún cuando en Bañugues (Gozón) y en el Faro de Aviles, esté atestiguada su presencia.

Llegamos ante los muros de la factoría y el núcleo de Arnao, que nos impiden disfrutar de la vista d ela playa del Dólar o El Pedreru. Desfilamos sin prisa hasta el castillete de la mina submarina de carbón, fundada en 1833 y hoy abandonada, que extraía el mineral de las entrañas del mar para la Real Compañía Asturiana de Minas de capital belga y asturiano. En 1854 ampliaron el negocio a la fabricación de zinc, construyendo un ferrocarril desde Arnao hasta San Juan de Nieva. En 1912 se cierra definitivamente y el propio mar Cantábrico la inundó obligando a su abandono. Estamos en la playa de Arnao, rodeados de los restos de arqueología industrial que formaron un día parte de una de las mas señeras empresas asturianas. Entre los edificios de Arnao destacan las escuelas, el economato, las 150 viviendas obreras diseminadas a los largo del camino a Piedras Blancas y la llamada Casona de Arnao, edificio de la dirección de la empresa antaño dirigida por la familia Sitges.
Abandonamos la playa y el castillete de esta mina, que tuvo su edad de oro a finales del siglo XIX, y por la nueva senda costera que asciende hasta Arnao de Arriba donde finaliza este tramo.
GASTRONOMÍA
Las Jornadas de las Berzas (febrero) y las del Bacalo (20,21,22 y 23 de marzo Semana Santa), ambas en Salinas
Las Jordnas del Oricio (marzo), del Mejillón (Semana Santa) y del Cordero a la Estaca (julio) en la Bárzanas
El Concurso de Empanadas (julio) y el Festival de la Sidra (agosto), ambos en Piedras Blancas.
Festival de la Tapa (19, 20 y 21 de septiembre) en Piedras Blancas
CURIOSIDADES Y LUGARES DE INTERES
La mina de Arnao y el conjunto industrial recibió el 24 de abril de 1858 a la reina Isabel II. Bajó al pozo de la mina acompañada por su marido Francisco de Asís, inaugurando las visitas reales a las minas, que repitió Alfonso XII en 1877. Su visita no programada al frente de la excavación sorprendió a los propios directivos e ingenieros de la Ral Compañía, los cuales homenajearon este momento construyendo una corona de zinc acompañada de una inscripción e instalándola en el propio pozo justo donde la reina y el rey habían dejado trazadas sus iniciales con una vela de sebo. "Os quiero dejar un recuerdo de mi visita, que estoy segura no olvidaréis".
El casco histórico de Avilés, declarado Conjunto Histórico Artístico, está considerado como la mejor conservada villa medieval de Asturias. Recorriendo sus tranquilas calles jalonadas de soportales, plazas, iglesias y palacios se puede realizar un paseo por la historia desde el siglo XII hasta la actualidad, entre espacios y edificios representativos de los estilos arquitectónicos románico, gótico, barroco y modernista.

En las cercanías dominando Arnao y Piedras Blancas se encuentra la iglesia de San Martín de Laspra. El templo actual (siglo XVIII) es de una nave, con bóveda de arista con fajones de piedra, dos capillas a cada lado y ábside amplio cubierto con crucería sencilla. La torre, que data de 1787, es una de las mas notables entre los ejemplos rurales asturianos. El ratablo mayor, realizado a finales del siglo XVIII en un estilo de transición del barroco al clasicismo académico está consagrado al titular del templo, San Martín. en el lado noroeste se encuentr adosada una pequeña ventana bífora tallada en un bloque de piedra y que se puede fechar entre los siglos IX y XI. Cabe selñalar como dato curioso de esta iglesia su posible emplazamiento sobre un templo anterior posiblemente de la época romana como lo confirmaría el haberse encontrado en su interior una curiosa ara que, muy probablemente, estuviese dedicada al culto mitraico.