EL RINCONIN-LAÑORA (GR. E-9)

El Rinconin-La Ñora

Recomendaciones Básicas

Es una senda frecuentemente utilizada por bicicletas y patinadores, sobre todo en el primer tramo entre El Rinconín y el parque de la Providencia, por lo que debemos estar atentos de no molestarlos y andar de manera ordenada. El primer tramos entre el Cervigón y el Parque de San Lorenzo es accesible a todos los usuarios (3.600 m). El segundo tramos, mas rural, nos acercará a las playas menos concurridas del municipio gijones. En total son 8.100 metros.

Existe una línea de autobús municipla que nos acerca a las diferentes localidades de la senda por lo que podemos volver en el servicio público. La línea que nos lleva a La Providencia y hasta la Ñora es la línea 12

En 1998 se inaguró el parque de La Providencia, tras la desmilitarización de los lugares mas significativos de la ciudad de Gijón: La Providencia, el cerro Santa Catalina y La Campa Torres. Gracias a ello, revirtieron en toda la población estos lugares llenos de casamatas y bunkers, y hoy albergan lugares de ocio como parques, parque arqueológico, miradores y diversas estatuas, entre la que destaca el Elogio del Horizonte de Chillida, que ya forma un nuevo perfil costero.

A partir de ese año comenzaron las obras para unir el paseo de San Lorenzo con la Providencia. Los primeros tramos fueron la Senda del Cervigón y la de Peñarrubia, que llegaron hasta el parque del Cabo San Lorenzo. El resto del camino hasta el límite con Villaviciosa se realizaron los últimos años.

Al este del arenal de San Lorenzo, la verdadera playa de Gijón, hogar de los playos, esos impenitentes gijoneses que tienen a gala bañarse incluso en crudo invierno cantábrico, es donde comienza propiamente La Senda del Cervigón, en los acantilados del Rinconón, tras la playa y el parque del Rinconín, lugar adornado con la gran estatua denominada Solidaridad, cuyo autor es P. Noja (1999). Es una obra abstracta realizada con acero inoxidable y en la que todo el mundo ve una gigantesca araña.

Ascendemos lentamente y doblamos frente al camping de Gijón y pasamos ante la mesa de orientación con su brújula indicadora. El ascenso contínuo por los acantilados de la costa este gijonesa comienza a ser espectacular y peligroso a la vez si nos asomamos más de lo debido. Las edificaciones particulares y los huertos que todavía quedan nos hablan de ese pasado rural que vio cómo los chalés se multiplicaban a costa de las primitivas casas de labor.

A media ladera se encutra la casa de Rosario Acuña. Mujer adelantada del feminismo asturiano y gran escritora, vivió sus últimos años de vida en esta quinta a instancias del Ateneo Obrero. Tras la quinta del Rosario Acuña pasamos ante el baxaderu, lugar frecuentado por los pescadores amantes del pedreru gijonés. A su lado se encuentra el emisario submarino de Peñarrubia, que afea este tramo costero. Pero la playa de Peñarrubia nos ayuda a pasar este mal trago. Desde el mirador sobre el acantilado pasamos ante la meca del nudismo de las playas gijonesas.

Playa de Peñarrubia

Su situación, al oeste del cabo San Lorenzo, hacen que sus 550 metros de longitud, esten protegidos del viento noreste, el más molesto en las playas cantábricas. Tiene servicios de emergencia y sanitarios en los veranos. Los fósiles son abundantes pro lo que muchos visitantes pasan sus horas muertas buscando estos bienes paleontológicos. En la misma senda sobre la playa se encuentran dos áreas de recreo y fuentes. En el otoño del 2003 se inauguró una nueva escultura realizada por Joaquín Rubio Camín, denominada Castillo de Salas, en homenaje al barco carbonero que embarrancó a 800 m. al norte del cabo de Santa Catalina, a escasos metros del Campo Valdés, en enero de 1986 y que tras su rescate sigue dejando recuerdos en la playa de San Lorenzo.

El camino nos lleva hasta el parque de San Lorenzo-La Providencia. Tiene casi 150.000 metros cuadrados. El mirador en forma de proa de barcoes visible desde el cerro de Santa Catalina. Desde el mismo tenemos unas vistas excepcionales de la costa, tanto al este como al oeste. Dos esculturas adornan el parque: El Paisaje Geninador de M.A. Lombardía y el Homenaje a Galileo Galei XV de A. Gabino. A los pies del parque se encuentra la isla de La Tortuga o La Fontica un rincón casi desconocido y muy unido a la historia de la capilla de la Virgen de la Providencia y da las leyendas de Gijón.

Playa de Serín

Con dirección Este vamos camino de la playa de Serín y su prolongación que es La Cagonera. Los eucaliptus no permiten ver el perfil costero hasta que llegamos ante los escalones de la bajada peatonal y por ella descendemos para conocerla. Playa estrecha, tiene más de 500 metros de longitud y está compuesta por arenas y piedras. Al estar orientada al este, la mejor manera de conocerla es la visita por la mañana, ya que por la tarde está en sombra. El acantilado es una pared casi vertical, como en Peñarrubia, y con dos tonalidades de gris. Tiene servicios de emergencia e higiénicos durante el período estival. Al este de la prolongación se encuentra La Cagonera, de pequeño tamaño y difícil acceso, que fue y es todavía refugio de barcas de pescadores y frecuentada por cormoranes que usan una de las rocas en forma de tortuga como posadero. El paseo continua por lo alto, llegando al cruce de caminos vamos a la izquierda para descender hasta la playa de Estaño, que se encuentra en un pequeño vallejo que recorre un arroyo perdido entre eucaliptus. Tiene unos 200 metros de largo, y cuenta con duchas, sercios de emergencia y salvamento, aparcamiento y bar. Uno de los mayores atractivos de Estaño es la gran roca que divide en dos el arenal desde donde suben los más atrevidos para usarlo como trampolín.

A pocos metros del arenal de Estaño, en una curva a la derecha ascendente, se encuentra el desvío que desemboca sobre el río la Ñora, divisoria con Villaviciosa y final del viaje. La playa de La Ñora tiene 250 metros de longitud y diferentes servicios para los visitantes y veraneantes.

 

GASTRONOMÍA

Gijón cuenta con una envidiable ruta de sidras y merenderos en todo el oriente del concejo. Al rededor de la senda, y en los barrios de la Providencia y de Somió, abundan los merenderos donde tomar unas sidras, merendar al aire libre y pasar unas horas de tranquilidad. En la mayor parte de los mismos se admite comida de fuera. Gijón tiene a gala inventar la tarta gijonesa. Tarta semihelada de nata y chocolate que podemos degustar en cualquiera de sus bien surtidas pastelerías.

CURIOSIDADES Y LUGARES DE INTERES

Universidad Laboral

Desde La Providencia poemos ver la gran torre e instalciones de la Universidad Laboral de Gijón. Construida en la posguerra, es la mayor de España. En marzo de 2007 la antigua Universidad Laboral de Gijón (Asturias) abrió sus puertas tras dos años de obras reconvertida en Laboral Ciudad de la Cultura, un espacio único para la educación, la producción cultural y la industria creativa.

El Acuarium de Gijón (Tlf. 985.185.220. www.acuariogijon.es) es un lugar ineludible para visitar y conocer los diferentes biotipos y entornos costeros del mundo: mares tropicales, el ártico, mar Cantábrico, etc. Bien desarrollado el discurso expositivo y de gran interés pedagógico, hará las delicias de los más pequeños y de los no tan jóvenes.

La capilla de la Providencia tiene una historia muy curiosa. El origen de la primera capilla se pierde en la memoria de los tiempos, porque no era mas que un hueco en el acantilado del cabo San Lorenzo, habitado por un ermitaño que no sabia rezar, según cuenta la leyenda. Los mismos marineros le construyeron una ermita en la isla de La Tortuga o La Fontica; ermita que desaparecerá tras su muerte. En la segunda mitad del siglo XIX se construye la segunda capilla, denominada de San Lorenzo de la Mar. Un romero regaló la imagen de la Virgen de la Providencia -La Virgen Morena-, tomando desde ese momento el sobrenombre de la misma. Ésta se incendió a finales del siglo XIX, reiaugurándose el 10 de agosto de 1898. Desapareció en 1936 y dio paso a la tercera ermita, la cual se inaugura el 26 de mayo de 1946. En noviembre de 1986 se resolvio cerrarlo y restaurarlo en su totalidad, siendo la unauguración en agosto del siguiente año. Colgados de las paredes se mantienen los ofrecimientos y exvotos, en forma de figuras de cera, de los fieles a la Virgen de la Providencia, que realizan variopintas peticiones, desde recuperar el amor perdido a superar problemas de salud. La fiesta se celebra el último domingo de mayo.