
La villa de Luanco, situada a 14 km de Aviles y 42 de Oviedo, es la sucesora de la histórica Puebla de Gozón, fundada en la segunda mitad del siglo XIII. El topónimo de Luanco, en asturiano, Lluanco, seguramente se refiere a un lugar retirado, a un recodo o una ensenada del litoral derivado del étimo latino illium anconen.
El centro de la villa ha sido declarado conjunto histórico en 1991, y en él destacan la bien conservada calle de la Riba, con viviendas de los siglos XVIII y XIX, el pequeño puerto y la plaza de la Baragaña, donde abunda la arquitectura marinera de tipo popular y algunos edificios de estilo modernista, como la casa de los Mori, obra del arquitecto Manuel del Busto.
La iglesia parroquial de Santa María. Es una obra barroca construida enntre los años 1728 y 1753 y costeada por el entonces poderoso Gremio de Mareantes, que fue ampliada a finales del siglo XIX.
El palacio de los Menéndez Pola que data de los siglos XVII y XVIII, es un hermoso ejemplar de la arquitectura civil asturiana.
La Torre del Reloj, construida a principios del siglo XVIII.
La casa torre de La Canal, de los siglos XVII-XVIII.
La casa hospital de San Juan Bautista, que data de los siglos XVII y XVIII.
Capilla de San Juan, edificada en 1738.
La casa natal de Mariano Suárez Pola, construida en 1617.
La casa Alvaré, del siglo XVIII y con elementos decorativos barrocos.
El antiguo instituto Cristo del Socorro.
La casa del Ferrador, siglo XIX y con escudo de armas de la familia Peláez de la Pola.
Capilla de la Concepción, de estilo popular y del siglo XVIII.
Capilla de Santa Ana, emplazada al lado del cementerio a fines del siglo XIX.
Y ahora, comenzamos el paseo por la Avenida, muelle y punta del Gayo.
Avenida y muelle del Gayo

Avenida llenas de bares y restaurantes que ofrecen al visitante unos servicios de primera calidad y una gastronomía de exquisitos productos de mar. Después de degustar los mismos, les invitamos a realizar una ruta turística, partiendo desde el muelle del Gayo por todas las calles, plazas, parques y rincones típicos, donde podrá comprobar que la villa es sí, alberga un gran número de edificios y manifestaciones de arquitectura popular que reflejan su historia de tradición marinera y su florecimiento comercial hacia los siglos XII y XIII.
Muelle de El Gallo
La construcción del nuevo puerto en la zona de El Corral, por detrás del actual muelle del Gayo y una vez finalizadas las obras del dique y contradique tendrá como objetivo la creación de una zona de aguas tranquilas. Esta actuación se completará con las obras necesarias para poder acceder al arranque del dique principal mediante un acceso a media ladera por el borde costero.
El proyecto del nuevo puerto incluye también la desaparición de la plazoleta que se halla a su entrada, así como las dos edificaciones existentes en el muelle, que albergaban un astillero y pequeños almacenes.
Una vez finalizados los trabajos de ampliación del puerto y después de conseguir el calado necesario, se podrán amarrar 200 embarcaciones, tanto pesqueras como deportivas.
Playa de Luanco

Es la playa principal de Luanco, y la más utilizada por los bañistas. Es de arena fina y está resguardada por el espigón del Gayo, cuya función es proteger a Luanco de los temporales. Goza de múltiples servicios y las aguas son de excelente calidad, por lo que le ha sido otorgada la "bandera azul".
Condecorada por la Fundación Europea de Educación Ambiental, con la que premia a las playas y puertos que cumplen con unos exigentes criterios de calidad del agua y servicios.
Muy bien equipada en servicios de bar-resturante y salvamento. Es de arena dorada con 300 metros de longitud.
Se pueden practicar diversos deportes acuáticos; vela, surf, buceo, remo y piraguas.
Paseo de la Playa

Hermoso paseo marítimo. Muy bien cuidado y equipado con un mobiliario adecuado para este tipo de paseos que invita al descanso y contemplar relajadamente el mar Cantábrico.
Cruz de Piedra

Situada en el lateral izquierdo de la iglesia, esta cruz es del siglo XVIII, es la únic superviviente de una serie que existían por todo el pueblo que marcaba los pasos del Vía Crucis.
Iglesia de Santa Maria

La iglesia de Santa María de Luanco, obra barroca construida por el arquitecto Pedro Muñiz, fue costeada por el poderoso e influyente gremio de mareantes del puerto, siendo ampliada posteriormente a fianles del XIX; presenta nave única abovedada, cabecera rectangular, pórticos y torre, con reloj, que corona una cúpula entre pináculos.
Atesora varios retablos barrocos de gran calidad; en el retablo mayor se encuentra la imagen del Santísimo Cristo del Socorro. Patrono de la localidad y de los pescadores, celebra su fiesta el 5 de febrero; de su fama y milagros nos hablan ya, a finales del siglo XVIII, y entre 1889-1890 se completarán varios aspectos del mismo que habían quedado inconclusos. Las fechas exactas de las diferentes etapas del proceso aún no se conocen con exactitud, por ello utilizaremos y daremos solamente las que aparezcan suficientemente probadas documentalmente.
Cuando Luanco se erige en parroquia independiente, comenzó a utilizar como iglesia una pequeña capilla situada enfrente de la actual casa de la Pola, propiedad de las familias García-Pola, Granda Prendes y González Pola. Esta capilla, con el paso del tiempo, fue insuficiente para albergar en ella a todos los fieles del pueblo. A principios del siglo XVIII comienza a plantearse la posibilidad de aumentar su capacidad.
Tenemos constacias documentales de que, en 1715, se inician los trámites para contactar con el arquitecto gijones Pedro Muñiz Somonte, a quien se le encargaría elaborar el proyeco.
Antes de que las obras dieran comienzo han de superarse un gran número de dificultades y, sobre todo, llegar a un acuerdo con el monasterio de San Vicente de Oviedo y con los tres dueños de la primitiva iglesia. En el año 1728 se llega a un acuerdo entre el vecindario y Don José Garcia Pola, don Juan Granda Prendes y Don Diego González-Pola. En este acuerdo ya no se habla de arreglar la vieja iglesia, sino de la construcción de una nueva. Estos tres señores se comprometen a construir, a sus expensas, la capilla de la nueva iglesia y únicamente continuarán manteniendo el derecho a asiento privilegiado en el lado de la epístola y evangelio, e igualmente el derecho de sepultura en la capilla mayor. Aún hoy subsisten, en el suelo de esta iglesia, las marcas con la "P" que señalaban el lugar de derecho a sepultura.
En abril de 1729 se compra a Don Juan García Pola una propiedad denominada el Palamarte, destinada a la construcción del edificio, en precio de 2.508 reales. A partir de este momento parece que ya se puede pensarque se ha iniciado el proceso de construcción bajo la dirección de Pedro Muñiz Somonte que, además dirigirá alguna obra más en el pueblo.
La fecha en que se termina la iglesia es de dificil precisión, al carecer casi totalmente de documentos que nos permitan hacer una afirmación rotunda.
En el archivo parroquial se conserva un documento que hace referencia a la construcción del retablo del atar mayor en el año 1729, lo que nos haría pensar que el edificio estaba totalmente concluido. Pero existen igualmente varios otros que nos dicen que, en 1732, aún no estaban totalmente terminadas las bóvedas.

Podría zanjar la cuestión un iniventario parroquial realizado entre los días 4 y 6 de febrero de 1733. En él se cita al edificio de la iglesia como: "...hecho nuevamente, reedificado junto a los muros dela antigua...". En cuanto a los retablos cita la existencia de cinco de ellos, incluido el mayor: "...que se hallan dentro de dicha iglesia". Según este documento es posible que el edificio estuviera concluido, pero aún no había comenzado a ser utilizado, pues consta que el culto se seguía manteniendo en la Capilla de la Concepción.
Para hacer frente a los gastos del nuevo edificio la iglesia vende la mayoría de los bienes que tenía. Para poder afrontar su terminación, el pueblo toma un préstamo al monasterio San Pelayo de Oviedo de 2.500 ducados, que tiene como garantía todas las casas del pueblo. En 1.732 se construye un parapeto en la línea de costa que bordea la iglesia y parte de la calle de la Riba, para proteger toda esta zona de los ataques del mar. En 1753, cuando ya debía de hacer varios años de su terminación, se enlosa la mayor parte del templo.
Como dato curioso añadiremos que, en el año 1852, al allanar la plazoleta que se encuentra delante de la actual iglesia, se encontraron los cimientos de la primitiva, y cuya situación es como sigue:"... a la parte del frente o plazoleta de la actual Iglesia parroquial, a partir de columnas de su pórtico, un espacio rectangular como de 60 pies de largo hacia el Oeste y de 24 de ancho, es el solar de la antigua iglesia, por fuera del cual hacia el Mediodía estaba su sacristía..."
Cuando el edificio está concluido, el resto de la finca que no ha sido construida será utilizada para cumplir con muy diversos usos. El la parte trasera de la iglesia estuvo el cementerio del pueblo, hasta finales del siglo pasado, en que se inauguró el municipal en Santa Ana. Existió también una bolera de uso público, administrada por la iglesia que fue derribada en el año 1862. En general este "Campo de la Iglesia" se utilizó a mode de parque público de Luanco, hasta el año 1925 en que se inauguró el actual de Zapardel. Se organizaban bailes y las verbenas del Socorro, durante el verano se instalaba un quiosco para la música; en él tuvo lugar su primera ubicación el monumento a don Mariano Suárez Pola y era también el lugar elegido por un cinematógrafo ambulante que, a principios de siglo, organizaba sesiones de cine mudo en él.
El templo está formado por una nave única muy alargada (36 m x 10 m), cubierta por cuatro paños de bóvedas de crucería estrellada separados por arcos perpiaños. El cuarto tramo, situado a los pues de la nave, esta cubierto por una bóveda de aristas muy rebajadas sobre la que descansa el coro alto. La torre-campanario está construida entre 1889-1890, de tendencia histórico-eclepticista; también son de esta misma época las dependencias adosadas al lado oeste de la nave. Rodea a la iglesia un gran Cabildo, obra de los siglos XVIII al XX, sostenido por columnas de piedra sobre pedestal. En su interior se conservan siete altares barrocos, construidos casi todos ellos por su correspondiente cofradía".
Calle de la Riba
Palacio de la familia Menéndez Pola

El palacio de la familia Menéndez Pola es una de las construcciones nobiliarias más importantes de la villa, fue construido entre los siglos XVII y XVIII. Muestra patio central y torres franqueando la fachada principal, corredor, balcones de hierro forjado y grandes aleros de madera; desde 1991 es monumento histórico artístico.
Paseo del Muelle
El puerto pesquero



Lugar de gran atractivo turístico de parada obligada para degustar unas riquísmas sardinas a la plancha, toda clase de mariscos y pescados, acompañados de una buena botella de sidra, en los restaurante existentes en la zona.
La construcción del muelle arranca en el año 1675 en que el Gremio de Pescadores acuerda iniciar las gestiones para conseguir ayudas a las autoridades provinciales, pues hasta ese momento se carecía de toda infraestructura portuaria en el pueblo.
La carencia de un muelle que diera satisfacción a las necesidades de los pescadores y marinos luanquinos era una antigua reivindicación que debía responder a razones claramente objetivas.
Las obras del muelle comienzan en 1679. Con anterioridad, los pescadores tenían que arrastrar penosamente cada día sus embarcaciones hasta ponerlas en seco en las inmediaciones de la playa de La Ribera, que hacía las veces de puerto.
La existencia de un muelles que diera cobijo a las lanchas pesqueras y permitiera la entrada de embarcaciones mayores , trajo consigo, una notable evolución en el comercio marítimo y un fuerte impulso a la actividad pesquera y su industria derivada.
Así, tras la construcción del murallón que bordea la playa de la Riberra, en sus inmediaciones comienzan a levantarse numerosas edificaciones.
También en el muelle pesquero podemos admirar el edificio de la Cofradía de Pescadores.
Paza de la Baragaña

En esta plaza abunda la arquitectura marinera de hermosos edificios con típicos corredores y galerías acristaladas a ambos lados de la plaza. Actualmente se encuentran ubicados dos hoteles: La Plaza I y la Plaza II
Calle Alejandro Artime
Esta calle, continuación de La Riba, encontramos la barbería Manola, toda una institución y una pequeña universidad de la villa, donde se vienen a cortar el pelo y afeitarse, desde hace muchos años clientes de Oviedo y Madrid.
Televisión Española, estuvo en Gozón filmando varias escenas para el anuncio del sorteo de la Loteria de Navidad y uno de los lugares que eligió fue la famosa barbería Manolo.



Un poco más abajo, y antes de llegar a la plaza del Reloj, el hotel Playa de Luanco y la Casa del Jubilado.
Plaza de Torre del Reloj

La Torre del Reloj fue construida en el siglo XVIII por los regidores municipales J.A. Menéndez de la Pola y A. García Caunedo quienes pretendían sirviese de reloj municipal, sin embargo durante algún tiempo se utilizó como cárcel, polvorín y almacén, hasta que a mediados de este mismo siglo comenzó a cumplir las funciones para las que realmente había sido construida.
El interior está dividido en cuatro plantas comunicadas por una escalera. De sus fachadas cabe destacar la orientada hacia el este, donde se concentra la mayor parte de los huecos que dan luz a la torre. En la fachada principal se puede observar el único elemento realmente barroco, la puerta, decorada con una cartela con la Cruz de la Victoria, emblema del concejo.
La torre fue restaurada interior y exteriormente en el invierno de 1986 y primaverade 1987, sin que su aspecto primitivo haya sido alterado.
Conseva la campana original del año 1752 con la inscripción "Facta fui in Gauzon", y el reloj la maquinaria de Giró de 1920.
En esta plaza, desde este pasado verano, se celebran durante las noches de los viernes el programa "Noches de velas y estrellas" espectáculos musicales, ideados por el promotor y director teatral gozoniego, Nacho Artime, convirtiéndose en el lugar más concurrido de la villa.
También ideado por este gozoniego, y como continuación de las exitosas jornadas musicales de "Noches de velas y estrellas", en el mes de noviembre, dieron comienzo las "Noches del Museo Marítimo" con un gran recital poético que fue inaugurado por el conocido y popular actor José Sacristán, que los luanquinos y foráneos,disfrutaron de los versos recitados magistralmente en su voz.
El programa se irá desarrollando durante todo el invierno, en el que se recorrerá la historia literaria, desde los clásicos a los autores más contemporáneos.
A propósito de Nacho Artime, escribió un artículo extreordinario en el diario "La Nueva España", con fecha 19 de Septiembre de 2006, titulado "Luanco Superstar".
Como lo considero de sumo interés para el público y sobre todo, no un aviso, sino un "consejo a navegantes", lo transcribo a continuación, tal y como se publicó:
"Luanco era, fue, una fiesta. Casi, casi, el París de Hemingway y su generación perdida, pero más alegre y confiado. Nadie se perdió nada. Una pasada de verano, una gozada, un "crack", todo un "superstar". Ya va siendo hora de que lo digamos con la voz bién alta y clara y que no tengamos complejos de Llanes, Cudillero y otras propagandas del lugar. Por razones profesionales tuve que pasar el largo y cálido verano -tan corto y tan lleno de vinos y tapas, de té y simpatía, a falta de rosas- en el pueblo que se está encontrando así mismo. Y fue una delicia caminar por la memoria a la busca del tiempo perdido.
No creo que haya sucedido este verano mágico por casualidad. Toda está ahí, esperando que llegase la pura lógica que habría que reciclarse. ¿De que va a vivir el hermoso pueblo si no hay más que playas y sevicios, huérfanos casi siempre de cultura y entretenimiento?
Pués de eso, de eso.
Ya no hay la eterna lucha de clases entre los de toda la vida y los forasteros. Parece como si de pronto todos fuéramos de toda la vida. Y eso cambia mucho la vida de los bares, terrazas y ahora estupendos restaurantes. Por no hablar de los innumerables hoteles de todo tipo y condición que están surgiendo entre tanto ladrillo y grua, que el "skyline" parece el de Marbella. Pero no parece que asome el anunciado "marbellazo" de los agoreros de tanta fiesta, porque no lo permitiríamos. Luanco se echaría a la calle, que nadie lo dude. Han sufrido una gran transformación como es lógico, pero ha jugado una buena partida y las cartas están ahora muy claras.
No quiero politiqueos más o menos oportunistas. No porque el Ayuntamiento haya acogido mi modesta iniciativa de asomarnos y disfrutar de la música en un lugar único -las noches del Reloj me están dando más satisfacciones que "Evita" -tenga yo ahora que dorarle la píldora ni botar la pelota alabando su bondad. Lo hicieron francamente bien, claro. pero no deja de ser su obligación. El pueblo les vota para que hagan las cosas lo mejor posible, porque nadie es perfecto. Fue un esfuerzo colectivo de la Corporación que yo no debo agredecer, sino el propio pueblo, ya que fue financiado con dinero público, el sagrado dinero de todos. Ahora Luanco sabe cómo y dónde se gasta el dinero en un fin que de tan grande que es, siempre quedará pequeño.
El abandono que había en esta sección cultural era inmenso y no se salda con unos cuantos conciertos.
Aunque hayan gustado tanto. Aunque me lo hayan agradecido tanto.
Debe haber más, tiene que haber más, hay que profundizar en la fórmula que a funcionado, pero tienen que estar ahí muchas cosas mas.
Y ahora es justo el momento de la llorada por el añorado auditorio. Tiene que haber un acuerdo entre las partes. Y cuanto antes mejor , porque cuanto antes tengamos un sitio adecuado -que además es factible y el proyecto es bien guapo- antes el pueblo podrá disfrutar de él.
Porque Luanco no puede ni debe ser <<superstar>> durante un glorioso verano. Hay que luchar para que en el eterno y ventoso invierno las noches sean más llevaderas.
Intentaré llevar el espíritu de las noches del Reloj al también Museo Marítimo. Es más pequeño, pero entre barcos y magia también se pueden hacer cosas interesantes, que incluso serían impensables en el Reloj.
También quiero anunciar que habrá más velas en el Reloj el verano que viene, y que intentaré mejorar la excelente programación que tanto hemos disfrutado. Me he puesto yo solito el listón muy alto, pero por intentarlo no quedará.
Ah, pero todo no van a ser jardines y flores para el pueblo de mis amores.
Aviso de nuevo que si busco la crítica y la polémica es porque busco que el pueblo mejore. No podemos dormirnos en los laureles, gentes y asociaciones, Corporación y fuerzas vivas. Este verano <<superstar>> debe marcar la tónica de la superación, debe ser más que una contemplación plácida del ombligo, un listón que hay que susperar durante todo el año que viene.
Importante, además, porque se acercan las elecciones. Que se tome nota.
Y entre mis perlas escogidas hacia el sendero de la perfección, citaré unas pocas.
Esa llegada por la Ribera. Por favor, clama el cielo esas casas en la ramblita que se ve desde todo el pueblo, que extraña y confunde a todo el que llega, que nadie se explica que en primera línea de playa puedan sobrevivir esas ruinas dignas de un rápido reciclaje. ¿No hay una cosa llamada bien común?
Lo mismo se podría decir de las galerías de tras casas en esa zona -una en la torre del Reloj está a punto de perderse y es única en Luanco- porque los bares de la Ribera ahora sí encontraron su público. Y da alipori.
Ese servicio en bares y restaurantes.
Es complicado el tema y de no fácil solución porque es común a toda Asturias. Pero por regla general es impropio para un pueblo con tanto atractivo popular.
Esa suciedad en algunas de las playinas. La de la Iglesia es una preciosa cala de isla griega y no tiene un pase. ¿A quién toca limpiarla? Es la más visitada del pueblo,y el comentarios es unánime. Y hay más, hay más suciedad.
Es falta de flores y plantas. Por favor, que cuide como si fuera un pueblo inglés. Este verano llegaron "puntales" a finales de agosto a uno de los sitios más bellos que tanto adoramos: la Riba y el muelle.
Esa oposición tan crítica a cualquier iniciativa, que más bién parece Sancho con Don Quijote: de qué se trata que me opongo. Nadie discute el papel importantísimo de la leal opsición, debe y tiene que existir, pero no pueden convivir los dos Luancos con el peligro que presagió el poeta.
Ese distanciamiento con la Casa de la Pola. Es señorito de Salinas -y no lo uso peyorativamente- hizo este verano un trabajo emocionante con la capillita de la Isla del Carmen. Y se le ve con ganas de conectar con la gente que, por desconocimiento y por tradición, le miran con cierto desdén. Me gustaría que fuera mucho menos a Salinas y que se viera de verdad a un Jose Luis. Más cercano más cercano y entrañable de lo que él mismo, y el pueblo, imagina.
Hay más claro. No quiero hacerme pesado, pero seamos críticos con lo que hacemos y lo que podríamos hacer. O con el deber de hacer las cosas.
Ya dijo el poeta que por encima de hacerlas bien o mal, lo más importante es hacerlas. Y parece que muchos no quieren ni siquiera intentarlo."
Para finalizar, querido Nacho, apostillaría más, el poeta también dijo "que por mucho que te molestes y trabajes por tu pueblo, nunca alcanzarás la dicha de ser profeta en tu tierra.
Calle Párroco González Pola


La calle Fracisco González Pola ,continuación de la Plaza del Reloj, abarca todo el paseo de la playa de la Ribera y parte de la plaza de Cors, con sus pequeñas calles transversales que comunican con la calle San Juan y con la plaza de La Ribera, donde encontramos instalados varios restaurantes, bares y sidrerías para todos los gustos.
Luanco es un sitio ideal para salir a comer, cenar o de copas. Las terrazas ocupan toda la zona del puerto y las calles paralelas: Pérez de Ayala, F. Álvarez, plaza de Cristal, Ramón y Cajal, E Varela Hermans, Ortega y Gasset, Teatro, Salvador Escandón, San Roque, Hermanos González Blanco, Marcelino Rodríguez, plaza La Solana, Conde del Real Agrado, González Llanos, Valeriano Fernández y la avenida del Gayo.
En todas las calles se crea un ambiente ideal. A mediodía podemos saborear una buena caldereta de mariscos, calderada de pescados, gran variedad de pescados, mariscos, moluscos o bien, si nos decidimos por los productos de la huerta, podemos degustar un buen pote asturiano, fabada, la fariñona o embutido de cerdo y las berzas con fariñón.
Entre los postres destacan las marañuelas, pastas preparadas en Pascua, desde el siglo XVIII, con yemas , azúcar y matequilla.
La tarde-noche, se puede iniciar con unas tapas variadas o cena ligera para después en los muchos pubs y bares de copas seguir disfrutando de la buena música.
Plaza del Doctor Cors

En el número 4 de esta plaza, encontramos la casa eclecticista del siglo XX. Planta cuadrada y estructura cúbica. Tres fachadas, dos de ellas presentan decoración con influencia del eclecticismo francés de finales del siglo XIX. En la fachada principal conserva escudo dle apellido Fernández Quevedo de Heres.
Calle Suarez Inclán

Las casas de Alvaré en el número 1; del Ferrador, en el 16 y casa torre de la Canal, en el 26 son las casas que más sobresalen en esta calle.
Casa Alvaré
Con la estructura propia de las construcciones asturianas del siglo XVIII. Presenta alguna remodelación del siglo XX, como el corredor lateral cerrado. Destacan los elementos barrocos de molduras con orejas que enmarcan alguna ventana y puerta. Piso principal con amplios balcones volados. Tiene portal decorado con arcos de medio punto adosados, y escalera y pasamanos rematados con gran adorno de piedra todo el conjunto.
Casa del Ferrador

Construida con estructura del silo XIX. Dos plantas y buhardilla. La fachada es sencilla; tres puertas simétricas en el piso bajo, tres balcones en el principal y, sobre la calle central de éste la buhardilla. Fachada muy plana con dos verdugas de piedra que separan los pisos. Conserva el escudo de la familia Peláez de la Pola.
Casa y torre de la Canal
Corresponde a una de las tres fundaciones hechas para sus hijos por Ruiz González de la Pola en 1534. La edificación es posterior al siglo XVIII. Su estilo es barroco, aunqeu introduciendo algúb elemento popular. Fachada principal a la calle Suárez Inclán, planta cuadrada y cuerpo cúbico con tres pisos. En el bajo, puerta flanqueada de dos vanos, el principal con pequeño balcón volado y dos vanos, y el segundo piso con balcón con antepecho de hierro y dos vanos. Conserva también escudo que corresponde a la familia Peláez de la Pola.
Chalet electricista

Edificio singular de planta cuadrada de dos pisos, situado al final de esta calle, ya en la carretera de Luanco-Candás, profusamente decorados los marcos vanos. En la parte alta de la fachada principal se sitúa un mirador que rompe con la simetría con que esta concebida. Del siglo XX y obra, también, del arquitecto Manuel del Busto Delgado (1874-1948).
Palacio Valdés

Antigua entrada y salida de la villa con dirección a Gijón
Calle de Gijón
En esta calle encontramos el hotel La Estación y el Museo Marítimo de Luanco.
Museo Marítimo de Luanco

El Museo Marítimo de Asturias es el decano de los museo asturianos (fue fundado en 1948). Su titular en el Ayuntamiento de Gozón y desde 1993 forma parte del Sistema de Museo del Principado. En el año 2001 se inauguró el actual edificio, obra del arquitecto D. Angel Romero.
El edificio consta de tres plantas en las que se distinguen dos grandes áreas: la de exposición, dedicada a las cuatro marinas de pesca, de guerra, mercante y deportiva, y la de los servicios, con almacenes, taller, biblioteca y sala polivalente. La zona de exposición se estructura en salas a las que se les dio nombres de personas que tuvieron actuaciones relevantes en pro del propio Museo.
La Sala I lleva el nombre de Dª Rosa González del Valle, madre de un generoso mecenas que hizo posible el primer desarrollo del Museo. Está dedicada a la Biología Marina, y sirve de introducción al medio marino. Contiene amplias colecciones fósiles, corales, moluscos, crustáceos, así como esqueletos de mamíferos y un amplio conjunto de huesos d eballena de la época en que se cazaban en nuestras costas. En vitrinas temáticas

